Canción tras canción, las notas delatan nuestra historia. Tú ahora ya tienes tu vida. Tienes a quien amas, con quien compartes todo lo que eres y lo que tienes. Yo vivo mi vida lejos de todo eso.
Nota tras nota recuerdo las palabras que enviábamos en nuestra lejanía. Contigo aprendí a escribir jugando con ellas: las palabras. Espero que sigas creando poesías para alguien, algo que dejaste de hacer cuando yo te hice daño con ellas: las palabras.
Ahora, más que nunca hay un espacio que nos separa. Y no solo físico, sino todo aquello que perdimos cuando nos separamos. Pese a ese espacio, todo aquello sigue vivo en nuestros recuerdos y, algunas veces, repaso las palabras enviadas que mantengo retenidas en un cajón en el que sigue estando tu trazado; y ese espacio que nos separa se reduce de tal modo que juraría sentir tu respiración.
Todo termina cuando, entre mis discos, veo ese espacio vacío que correspondería llenar con ese disco que te dejé una de las últimas veces que te vi. Un espacio que seguirá vacío por el espacio que nos separa.
(Gracias a Craig Amstrong)

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